Lanzarán partículas en la estratósfera para controlar el impacto del Sol y enfriar el planeta

Experimento genera controversia por posibles daños en cultivos. Científicos creen que tendría un impacto positivo.

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La geoingeniería solar es una disciplina poco conocida. Sin embargo, podría dar mucho de qué hablar, sobre todo considerando el cambio climático de nuestro planeta. Un grupo de científicos tiene un interesante plan.

Zhen Dai, es candidata doctoral en la Universidad de Harvard en Cambridge, y junto a sus colegas han estado buscando una forma de controlar el calentamiento global causado por la contaminación de gases de efecto invernadero.

Ahora, acaban de presentar una idea, la cual ha sido publicada en Nature. La intención es rociar un montón de partículas en la estratosfera, y conseguir enfriarán el planeta al reflejar algunos de los rayos del Sol en el espacio.

Aunque parezca de ciencia ficción, los científicos ya han sido testigos de este principio en acción. Cuando el Monte Pinatubo entró en erupción en Filipinas en 1991, inyectó aproximadamente 20 millones de toneladas de dióxido de azufre en la estratosfera. La erupción creó una neblina de partículas de sulfato que enfriaron el planeta alrededor de 0,5 ° C, durante aproximadamente 18 meses.

Estas técnicas han generado un intenso debate y, en algunos casos, miedo, por lo que los investigadores se han restringido en gran medida a los modelos informáticos. Una de las preocupaciones es que atenuar el Sol podría ser contraproducente con los cultivos o los patrones de lluvia.

No obstante, el equipo de Harvard será el primero en el mundo en sacar la geoingeniería solar del laboratorio a la estratosfera, con un proyecto denominado Experimento de perturbación controlada por estratosfera (SCoPEx).

El proyecto comenzará con una prueba que cuesta US$ 3 millones, que involucra dos vuelos en un globo orientable a 20 kilómetros sobre el sudoeste de los Estados Unidos, en la primera mitad de 2019.

En este vuelo, los científicos liberarán pequeñas columnas de carbonato de calcio. Partirán con 100 gramos y estudiarán cómo se dispersan en el aire. La prueba en sí es extremadamente modesta, pero según dicen, las pequeñas partículas inyectadas allí pueden diseminarse por todo el mundo y permanecer en el aire durante dos años o más. “Si se colocan de forma estratégica y regular en ambos hemisferios, podrían crear una manta relativamente uniforme que protegería a todo el planeta”, concluyen de Nature.

 

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